El desayuno equilibrado ideal
El desayuno marca el tono del día. Un buen desayuno equilibrado te aporta energía estable, evita los picos de azúcar y te ayuda a concentrarte mejor.
La estructura perfecta
Carbohidrato integral + proteína + grasa buena + fruta. Por ejemplo: avena con yogur natural, frutos secos y arándanos.
Evita los azúcares rápidos
Los cereales azucarados, bollería y zumos industriales provocan un pico de glucosa seguido de un bajón que te dejará con hambre a media mañana.
Ideas rápidas
Tostada integral con aguacate y huevo; yogur con granola casera y fruta; pudding de chía con leche vegetal y frutos rojos.
¿Y si no tengo hambre?
No te fuerces. Espera una o dos horas y haz un desayuno más ligero pero equilibrado a media mañana.